Conocí personalmente a Jordi Sevilla, hace ya varios años, cuando era presidente del consejo de alumnos de la Universitat Jaume I, por cierto, un honor representar y defender los intereses, inquietudes, ilusiones y derechos de los y las estudiantes, hicimos un buen trabajo, todos y cada uno de los integrantes de los diferentes equipos que pasaron por el consejo durante más de 3 años, así lo han ido reconociendo los estudiantes de la universidad, otorgándonos 3 mayorías absolutas consecutivas.
Como decía, lo conocí por su interés de acercarse a los ciudadanos, a los y las jóvenes, saber sus inquietudes e ilusiones, precisamente fue en una de las fiestas en que la que tradicionalmente se conmemora el aniversario de la universidad, las famosas paellas. Se puso Zapatillas, pantalón vaquero y saltó a la tierra encharcada y abarrotada de paellas, un gesto importante.
Era entonces, cabeza de lista del PSPV-PSOE al congreso de los diputados por Castellón, meses más tarde se convirtió, como muchos preveiamos, suponíamos y esperábamos, en ministro del gobierno de Jose Luis Rodriguez Zapatero.
Como ministro durante más de tres años, sin duda alguna, ha desarrollado un trabajo espectacular, rompiendo el silencio de Rajoy en su etapa de ministro, para con los funcionarios públicos, ha desarrollado innumerables proyectos muy beneficiosos para el conjunto de la sociedad pero sobretodo, por lo cerca que nos toca, ha apostado claramente por Valencia y la copa de la américa. Hecho que pone de manifiesto su compromiso y lealtad con los y las valencianos y valencianas. Invirtió más que ningún otro gobierno en Valencia, como demuestran las partidas presupuestarias del estado. Esa es la realidad.
Hoy, después de su cese, puede ser o no ser candidato a la secretaria general del pspv, a día de hoy nada se sabe, lo único cierto es que es posible que lo sea.
Como dije en anteriores posts, el pspv necesita un cambio. Ese cambio es necesario para recuperar la autonomía política, para contruir un proyecto propio, que ilusione a las bases y transmita esperanza y optimismo a los valencianos y valencianas, con el objetivo claro de recuperar su confianza.
Es necesario para que exista una renovación a fondo en la dirección del partido que haga posible la generación de un proyecto claro y definido, con un espíritu nuevo, una nueva imagen, una nueva forma de hacer política, desde el respeto, la generosidad y la colaboración.
Jordi Sevilla es, como Jorge Alarte, esa imagen de respeto, de cambio, de responsabilidad, de ilusión y de optimismo. Si decide ser, cuando toca y no antes, será un buen candidato, como fue, sin lugar a duda, un buen ministro.